Desmitificamos 4 creencias sobre la localización web

por | 6 Jul 2015 | Localización

Desmitificamos 4 creencias sobre la localización web

¿Sabías que 375 millones de personas en todo el mundo tienen el inglés como lengua materna? Si en el mundo hay 7.000 millones de personas, posiblemente deberías pensar en traducir tu web a otros idiomas, no sólo al inglés.

De hecho, los estudios indican que para llegar a un 90% del público online de todo el mundo, necesitarías traducir la web a 21 idiomas.

Si tienes la intención de tener presencia online en todo el mundo, infórmate bien antes de introducirte en la aventura de la localización. Escucharás muchos conceptos erróneos que no te ayudarán a encontrar lo que buscas. Pero no te agobies. Vamos a intentar aclarar ideas.

Error 1: Para localizar una web sólo hay que traducir el contenido

Posiblemente sea ésta la equivocación más habitual al tratar de localizar un sitio web.  Mucha gente cree que lo único que hay que hacer es traducir palabras, y no se dan cuenta de que hay que abordar otros elementos técnicos.

La localización web es un trabajo de alta especialización en que hay que tener en cuenta muchos aspectos. Es posible que tu sitio necesite nuevos scripts e incluso modificaciones para cambiar la dirección de lectura del texto. Si tu sistema de gestión web no acepta contenido en varios idiomas, tendrás un problema.

Al margen de los aspectos técnicos, también tendrás que pensar cómo presentar las opciones de idiomas a los usuarios internacionales. Las opciones más habituales son incluir un desplegable con los idiomas, crear una web independiente con su URL para cada idioma o seleccionar automáticamente el idioma basándose en la IP del usuario.  Todos estos entresijos técnicos harán que necesites la ayuda de expertos en el tema que te ayuden a ti y a tus desarrolladores.

Error 2: Mi web multilingüe funciona igual que mi web original

A veces creemos erróneamente que la web funcionará igual en todos los idiomas, y es por eso que nos olvidamos de verificar las nuevas versiones.

Esto es un peligro, ya que tu web puede enfrentarse a problemas que no te imaginabas. Los contenidos traducidos deben someterse a una revisión tan rigurosa como la que se llevó a cabo con el contenido original al construir la web. De hecho, en algunos casos conviene revisar las traducciones con más detalle para asegurarse de que el usuario ve bien el contenido y se ajusta a sus requisitos locales.

Por ejemplo, imagínate un botón con la frase “solicitar demo” traducido al alemán. Si no lo compruebas bien, es posible que no veas que esta frase se sale completamente del botón porque al traducirse al alemán el texto es más largo.

Es sólo un ejemplo de cómo la planificación y la revisión pueden ahorrarte mucho dinero y mucho trabajo duplicado.

Error 3: Localizo la web y me olvido

A menudo los propietarios de la web no tienen cuenta el coste que supone traducir todo el contenido que publican en el idioma principal. Si actualizas con frecuencia tu web, y tienes en cambiar también las versiones traducidas del contenido, lo mejor será tenerlo en cuenta y planificarlo.

Si olvidas incluir este factor en tu planificación, al final tendrás que hacer malabares para ajustar el presupuesto en el último momento. Y aún peor es tener que ignorar el resto de idiomas de tu web porque no tienes presupuesto para actualizarla.

Error 4: No hace falta modificar el diseño de la web ni el contenido

En algunos casos no hay duda de que esto sucede. Pero no descartes tener que modificar las imágenes, los colores, los vídeos y los iconos para el sitio web se adapte culturalmente a tu público final.

Es importante investigar un poco estos aspectos para no dar a tus potenciales una imagen distorsionada de tu marca.

Por ejemplo, en China el color rojo significa buena suerte, pero en Egipto es símbolo de crueldad y muerte. Por tanto tendrás que averiguar si la paleta de colores de tu sitio transmite el mensaje adecuado en cada región. Plantéate también si quieres emplear fotografías donde aparezcan individuos del país o de la cultura a la que se dirige tu web. Así las fotos serán más efectivas y cobrarán más sentido.