Aspectos a tener en cuenta en la localización web

por | 15 Oct 2015 | Tecnología

Localización web: Aspectos a tener en cuenta

Bueno… sólo es traducir un web. Parece sencillo, ¿verdad?

Al contrario de lo que parece, localizar la web de tu empresa es algo más que traducir texto. También puedes acudir a Google Translate y traducir la web a treinta idiomas en un plis-plás. Pero si quieres traducciones de calidad, una buena imagen de marca, y una web que se adapte a tus usuarios finales, tendrás que invertir más recursos en una buena localización.

Si estás pensando en traducir tu web, o si ya tienes experiencia en webs multilingües, a continuación te presentamos algunos consejos para tu próximo proyecto de localización y traducción web.

  1. Idiomas

Antes que nada: tus clientes dan importancia al idioma en que se esté la web. Si tu presupuesto es limitado, averigua qué idiomas le interesan más a tu público para que puedas llegar a ellos. Intenta también utilizar la configuración del navegador para que la web aparezca automáticamente en el idioma del usuario.

  1. Guías de estilo

Empieza creando una guía de estilo que pueda emplearse para la localización de toda la web. A menudo, para cada idioma se necesitan fuentes y estilo diferentes, por lo que una guía de estilo te ayudará a planificar la localización y que las traducciones de tu web sean homogéneas.

  1. Terminología

Si es posible, intenta que la terminología de la web sea sencilla y directa. Las frases hechas o los juegos de palabras específicos de una cultura a veces son difíciles de entender e incluso de traducir. Si hay que emplear terminología que deba ser consistente en todas las traducciones, inclúyela en un glosario que puedan utilizarla todas las personas que trabajen en la localización. Una terminología uniforme también hará que las memorias de traducción sean aprovechables y posicionará mejor la web en motores de búsqueda como Google.

  1. Identidad de marca

Aunque vayas a traducir la web a varios idiomas, es importante que al hacer la localización se mantenga siempre la misma imagen y el mismo espíritu de la marca. Para mantener la identidad corporativa, define las frases que marquen la misión de tu empresa, la historia, los logos, los colores, etc. antes de traducir.

  1.  Archivos multimedia

Los videos y los archivos de audio son tan importantes como el contenido escrito. Si tienes archivos de audio o de vídeo que quieras traducir, tendrás que presupuestarlos a parte. Para la traducción de estos archivos tendrás que insertar subtítulos y grabaciones en voice-over,  lo cual tendrás que planificar durante la localización.

  1. Contenido gráfico   

Las imágenes y gráficos de la web también pueden costarte dinero y quebraderos de cabeza a la hora de la traducción. Si es posible, evita que las imágenes contengan texto, o bien separa con capas la imagen del texto para que se pueda traducir. Asegúrate también de no incorporar imágenes que puedan ser culturalmente sensibles o confusas, ya que podría influir negativamente en la experiencia del usuario.

  1.  Números de teléfono y direcciones

Algo muy simple que a menudo se ignora en las webs localizadas son los datos de contacto de la empresa. Asegúrate de repasar los números de teléfono y las direcciones para que sean accesibles y acordes con las webs localizadas. Si no es así, asegúrate de ofrecer otros números de teléfono o aclarar el servicio y soporte que necesites.

  1. Condiciones legales

Como ocurre con los idiomas, cada país tiene sus normas y sus leyes y las deberás tener en cuenta al traducir la web. En algunos países, las leyes de confidencialidad prohíben recabar datos de tus usuarios. En otros países no se permite publicar anuncios que vayan en contra de tu competencia. Asegúrate de averiguar estos aspectos técnicos para evitar retrasos.

  1.  Código

Normaliza la estructura de la web con Unicode, el sistema de codificación adoptado a nivel mundial. Esto ayudará a eliminar el código de seguimiento, garantizar la legibilidad y agilizar posteriores procesos de traducción. Una buena práctica es separar el código del texto traducible, para evitar confusiones al traducir la web.